sábado, 13 de febrero de 2010

Sin diálogo no habrá soluciones (II parte)


El título de éste artículo es una propuesta de la razón. Los problemas terrenales deben pasar por el necesario diálogo, el entendimiento y la comprensión para hallar soluciones efectivas y duraderas. No existe diálogo si no hay concesiones mutuas. El reconocimiento bilateral y respetuoso de los puntos coincidentes y la amplitud de criterio para aceptar con hidalguía los yerros, dislates, u ofensas, cualquier acto o palabra que haya herido al otro, en el lapso que prosigue la controversia. Las disculpas y el ofrecimiento del perdón sincero debe ser parte de las conclusiones y el compromiso caballeroso de cumplir lo acordado será parte intrínseca de las resoluciones, así no haya papel escrito que lo exija. Por supuesto estamos hablando de la búsqueda de soluciones o salidas respecto al futuro del histórico Santuario de nuestro Señor de Luren.

Siempre lo más difícil será dar el primer paso, la primera acción. La valía de los hombres y mujeres se demuestran por sus acciones y si son buenas, mejor. Cuando un problema se extiende demasiado en el tiempo se encallece, se endurece, se fosiliza y se hace más difícil encontrar las soluciones. Evitemos el anquilosamiento de las voluntades y proclamemos el triunfo de la cordura y la inteligencia sobre la intemperancia -que las hay- en ambas posiciones. Hay luchas que nunca debieron suceder, ésta es una de ellas. Si sólo se dieran gestos, actitudes, sería un buen empiezo. En toda familia existen diferencias, no dejemos que éstas se conviertan en irreconciliables y fraticidas, eso sería el desbocamiento de la razón, el manoseo irreverente de la hermandad entre los cristianos.

Todavía hay tiempo, siempre existe tiempo para la reconciliación y el hacer convergir los caminos para hallar las soluciones. Extender la mano al otro es un signo inequívoco de volver empezar. Ser cristiano es siempre una evocación hacia la hermandad, y ello siempre se leerá, en cualquier idioma, como un auténtico símbolo de paz.

Sin diálogo no habrá soluciones (I parte)


Cuando las personas que tienen opiniones distintas o contrapuestas sobre un mismo asunto, recurren al diálogo, a la conversación alturada, a la entrevista cordial e inteligente para hallar puntos de coincidencia y de solución. Cuando una de las partes descalifica a la otra, la desconoce, la engaña o la excluye jamás habrá diálogo y menos soluciones.

Esta es la situación que innecesaria e improductivamente mantiene el Obispo local al insistir en destruir al histórico Santuario de Luren y reemplazarlo por otro, cuando voces autorizadas y de prestigio le han dicho que es posible salvarlo, reforzarlo y ponerlo en valor. Pero él no quiere. Persiste en su ánimo demoledor, rechazando, excluyendo y amenazando con denunciar por “inmiscuirse en asuntos que no son de su competencia” al Comité Iqueños por la Restauración del Santuario de Luren, cuyo único pecado ha sido interceder para el rescate de éste ícono de la religiosidad iqueña e intentar, sin éxito, entrevistarse con el Obispo Vera. Los católicos de esta Región y de todo el país observan anonadados como se ha manejado este tema. La única vez que pudo realizarse una conversación entre las partes en discordia sólo fue un lamentable episodio donde hubo todo menos diálogo. Incluso el Obispo ha sabido decir que éste acercamiento fue sin su consentimiento. Increíble y lamentable. Sin comentarios.

Entendemos que Obispo chiclayano no conozca la historia del templo y de nuestra ciudad a pesar de los dos años que tiene como autoridad, pero le decimos que este Santuario fue hecho con alegría, con esperanza, con cariño de los humildes y desposeídos, por dar un cobijo digno a nuestro Santo Patrono y por ello no se dudó en brindar el esfuerzo, tiempo y dinero para su construcción. Revise su Eminencia los anales de la historia local y concordará con los miles de iqueños que este Templo fue hechura de la gente humilde y trabajadora, por hombres y mujeres que legaron a la posteridad la fortaleza de su fe y de su amor por ser mejores cristianos. Por ello, los herederos de éstas generaciones de constructores, si tenemos voz y voto para opinar sobre el futuro de nuestro Santuario de Luren. La historia no puede ser borrada por quienes desconocen nuestros derechos. La historia no se hace por decretos, se escribe día a día.

INSULTO AL PUEBLO: FALSO ARQUITECTÓNICO O FACHADISMO (II Parte)


Hace más de cinco meses atrás, cuando se comentaba por calles y plazas que nuestro Obispo por fin había aperturado la posibilidad de establecer una Mesa de Diálogo entre la Iglesia y el Comité Iqueños por la Restauración del Santuario de Luren, que al final fue un fiasco, una fea manera de maltratar a los honorables ciudadanos que integran este colectivo, porque aquello no fue diálogo sino un esbozo de conversación, un acercamiento planeado, por parte del Obispado, para presentar la verdadera propuesta que se traía entre manos: ofrecer edificar un nuevo templo, guardando el parecido, pero más grande y más ancho, con la condición de demoler al Santuario afectado por el terremoto. Por supuesto que el Comité rechazó de plano esta engañifa.

La cita del embuste fue el 26 de Junio del 2009 en la Casa parroquial. Pero 14 días antes, el suscrito en un artículo premonitorio, publicado también en la “Voz de Ica” con el título de “Si es posible Restaurar el Templo de Luren” saludaba la posibilidad del diálogo –al final nonato- pero además alertaba sobre el peligro de una tercera posibilidad que no debería prosperar en ese frustrado diálogo: hacer un nuevo templo bajo la pretensión de darle mayores dimensiones a las que tiene actualmente este edificio religioso, es decir adulterarlo, hacernos tragar el sapo de aceptar una edificación nueva con las características del “Falso Histórico” o “Falso Arquitectónico”. Y lamentablemente mis temores fueron ciertos. Esa fue la tónica que nuestro prelado ha mantenido hasta el momento, pretender destruir el templo herido y hacer otro a su medida, dizque, para darle mayor aforo, modernizarlo, hacerlo más fuerte, pero es aquí cuando le preguntamos al revés de lo que manifiesta la Autoridad Religiosa a manera de excusa: ¿Sr. Obispo Ud. puede asegurar, con papelito escrito, firmado y sellado por su Diócesis, que su creación, “más ancha y más larga” no se caerá cuando ocurra otro sismo de igual o mayor magnitud del ocurrido hace dos años?, ¿Nos asegurará Ud. que NO pasará lo acontecido en la Iglesia de San Clemente de Pisco?. Por supuesto que no lo hará. Doble contra sencillo.

Lo que sí ha asegurado públicamente su Eminencia y lo felicitamos por ello, que su periodo como Obispo de ésta Diócesis será de 30 largos años. Le auguramos sinceramente larga vida y buena gestión. Pero estos dos primeros han sido sinceramente indescriptibles y un fantasma parece lo perseguirá por el resto de su periodo: ser el primer religioso en pretender echar abajo a la Casa, el Templo, el Santuario histórico de la milagrosa imagen de nuestro Señor de Luren, el patrimonio de los iqueños, algo que no ha podido hacer la brutal fuerza de los temblores y terremotos ocurridos en éstos últimos 90 años.

Insulto al pueblo: Falso arquitectónico o fachadismo (I parte)




Cuando en fechas anteriores comentábamos que nuestro Obispo ya habría tomado la decisión de reemplazar, previa demolición, al histórico y querido Santuario de Luren, afectado pero no destruido por el terremoto del 2007, por una edificación nueva que guardara cierto parecido con el golpeado ícono religioso de todos los iqueños, alertábamos del inmenso peligro de elegir una opción que cae redonda en la definición del llamado “falso arquitectónico” o “fachadísmo” como los especialistas bien han definido a éstas edificaciones grotescas, adulteradas, embustes cosméticos que han pretendido sin éxito alguno, reemplazar a los diseños arquitectónicos originales en varias partes del mundo.

Pero también hemos dicho que pretender hacer estos esperpentos de cemento, caricaturas ciclópeas y ridículas que buscan reemplazar a los íconos patrimoniales es un insulto a la inteligencia de los ciudadanos. Hacer en Ica un templo nuevo, que guarde similitudes con el diseño original, pero haciéndolo “más ancho y más largo” es, en lenguaje coloquial un “engaña muchachos” que se nos ofrece para maquillar las verdaderas intenciones. Nuestro Obispo ha ensayado todas las fórmulas posibles para dorarnos la píldora y aceptemos que tiene la razón –cuando él sabe que no la tiene- en su empecinado esfuerzo por destruir nuestro pasado inmediato; nos ha dicho que el Santuario no es seguro para la feligresía si se opta por la Restauración (y ha tomado un ejemplo atemorizante de una desaparecida iglesia de Pisco inflando la cantidad de fallecidos para dramatizar en su argumento) cuando una abrumadora mayoría de especialistas y restauradores de talla internacional le han hecho saber todo lo contrario. Nos ha dicho también que no se haría responsable por las pérdidas humanas en caso de un nuevo terremoto y se desplome lo restaurado, actitud francamente pilatesca que deja mucho que desear de un líder espiritual. Cuando tiene que ocurrir algo ocurrirá, sea un edificio viejo, nuevo, restaurado o superfortificado; la ciudad de Kobe en Japón es el ejemplo de la caída de grandiosas edificaciones antisísmicas de primer nivel y que juraban sus creadores orientales que iban a ser prácticamente inexpugnables e indestructibles, pero un tremendo terremoto lo desplomó como un castillo de naipes, desgraciadamente. Nada en éste mundo terrenal puede exhibir certificado de garantía de perdurabilidad en el tiempo, indefinida, inmutable, eterna. Nada.

Ofrecer “falsos arquitectónicos” en una pésima política para intentar esquivar el descontento y el rechazo la feligresía. Imponer esta nueva forma de suavizar la equivocada gestión frente a un reclamo latente del pueblo católico no es más que demorar en la respuesta sincera. ¿Acaso se han agotado las ideas y la creatividad para hacer frente al sentir de la ciudadanía que esperaba más de su guía? Pretender echar mano del facilismo y brindarnos la otra alternativa del “fachadísmo” es todavía peor. Conservo la cara, el parecido, la fachada del templo herido pero hago con el cuerpo del edificio los cambios que se me ocurran. Eso no es serio, eso en un insulto, es pretender tratarnos como ciudadanos de segunda categoría, como débiles mentales. Esta forma humillante de condicionar a los peruanos con clasificaciones ciudadanas deplorables lo han sufrido los hermanos de Bagua en los conflictos recientes, pero los resultados le pasaron factura al mismísimo Presidente de la República y el aguillotinamiento de su Gabinete de Ministros. La restauración del Santuario de Luren, con reforzamiento y puesta en valor, recuperando su condición de Monumento Cultural de la Nación es la mejor opción. Cuando no hay amor por lo nuestro, por nuestro patrimonio, nuestra historia, por nuestra identidad cultural será muy difícil encontrar las salidas.

jueves, 5 de noviembre de 2009

Continuan los Pronunciamientos en Pro de la Restauración del Santuario de Luren


Los especialistas y estudiosos de ingeniería y arquitectura siguen manifestando públicamente su desacuerdo por la eminente destrucción que estaría amenazando al histórico y querido ícono de la religiosidad iqueña, la casa, el templo, el Santuario original del Santo Patrón de Ica: el Señor de Luren. Estos profesionales de las estructuras opinan, con estudios especializados y con opiniones fundamentadas, que el Santuario herido puede y debe restaurarse.

El experimentado arquitecto peruano: José María Gálvez Pérez, con 35 años de experiencia e innumerables trabajos como restaurador publicó en la edición Nº 32 de la Revista institucional del Colegio de Arquitectos del Perú (setiembre-octubre 2008), el artículo "Hay que Rescatar al Santuario del Señor de Luren", en la que de manera precisa, concisa y con bases, expone la necesidad de iniciar una cruzada para conservar éste bello edificio religioso, hecho con amor y fe por todos los iqueños, proponiendo él, ser parte de éste "Proyecto de Restauración", es decir, trabajar al lado de los cientos y miles de iqueños y peruanos que abogan para el rescate y salvación de éste monumento. Loable el compromiso de gentes, que no perteneciendo de éstos lares, sienten como propio nuestros problemas y angustias ciudadanas y se unen a nosotros para dar su apoyo, su tiempo, su sapiencia para que vía la restauración podamos recuperar y conservar nuestro pasado inmediato.

Menciono así mismo que los ingenieros iqueños, organizados en el CIP Departamental Ica, desde octubre del 2008, vienen exigiendo al INC restituya la condición de Patrimonio Cultural de la Nación al Santuario de Luren y abogan por la inmediata restauración de éste ícono. Pregunto, cuando nuestro Obispo decide demoler el Santuario de todos los iqueños, suponemos que tomó la radical decisión en base a recomendaciones, argumentaciones y profundos estudios técnicos hecho por profesionales de reconocido prestigio. ¿Algún día los iqueños podremos conocer al numeroso equipo de peritos en cuyo bagaje profesional y reconocida experiencia en evaluaciones patrimoniales en que nuestro prelado se basó –y lo sigue haciendo- para mantener su inclinación demoledora? Han pasado dos años y ésta pregunta sigue esperando una respuesta coherente y puntual.

lunes, 2 de noviembre de 2009

Experto Restaurador italiano opina que el Santuario de Luren puede salvarse


El 18 de junio de este año estuvo en Lima el Doctor Ingeniero: Valter M. Santoro, de nacionalidad italiana, uno de los especialistas más afamados del mundo en temas de intervención de estructuras históricas, experto consultor de las Naciones Unidas y conferencista internacional, quien disertó el tema: “Restauración Estructural, Técnicas de Recuperación y Refuerzo Estructural”, en la Casa Museo Ricardo Palma. Este reconocido profesional argumentó respecto a los edificios religiosos iqueños afectados por el terremoto del 2007 y sus opiniones técnicas son concluyentes: La Catedral de Ica y el Santuario de Luren pueden y deben ser Restaurados.


Esta experta opinión, actualizada y fundamentada, se agrega a la ya larga lista de instituciones y personalidades que se han pronunciado por la RESTAURACION del querido Santuario de nuestro Señor de Luren (CISMID-UNI, INC Cusco, Colegio de Arquitectos del Perú, Conferencia Episcopal Peruana, ICOMOS Perú, entre otras). Pero nuestro Obispo, no las toma en cuenta, no las considera y por el contrario apuesta por otros proyectos distintos, prefiriendo la destrucción, la demolición, la desaparición física de éstos monumentos antes que abogar y comprometerse por la recuperación, el salvataje o la conservación de éstos entrañables lugares, parte importante de nuestra identidad como pueblo. Esta es una decisión que no es compartida por la inmensa mayoría de la feligresía católica. El caso de nuestro Obispo es sui géneris, pues en Abruzzo, centro montañoso de Italia, luego del terremoto de 6.3º grados de Abril último, con 294 muertos, 1,500 heridos y 50 mil damnificados, los edificios religiosos afectados han entrado en un franco proceso de restauración, impulsados y supervisados por el mismo Papa, Benedicto XVI. ¿Preguntamos por qué en Ica es diferente, porque se pretende hacer algo que la feligresía no quiere, porque la resistencia a recuperar, reforzar y conservar nuestro legado patrimonial? El Papa promueve la restauración de los templos en Italia y en Ica nuestro Obispo apuesta por la demolición. ¿Increíble verdad?

Nuestro Obispo, polémico pero a la vez silencioso, tiene la inmejorable oportunidad de acoger éstas fundamentadas opiniones del Ingeniero italiano Valter M. Santoro, quien ya ha realizado importantes obras y estudios sobre numerosos edificios de Europa, Camboya, India y Egipto; quien ofrece su apoyo y valioso concurso para la recuperación de nuestro patrimonio local. ¿Es difícil entender el idioma italiano?

domingo, 1 de noviembre de 2009

Para hacer el nuevo Templo el Obispo deberá enfrentar al INC



Parece que nuestro Obispo no las tiene todas consigo. Para hacer la nueva edificación religiosa, más grande y más ancha, en reemplazo del histórico y querido Santuario de Luren, tendrá que contar con un permiso especial del INC para hacer realidad el proyecto alternativo de sus sueños.

Como es ya sabido, el diciembre del 2007, la inefable Dra. Bákula Directora del INC emitió la Resolución Directoral Nacional Nº 1747 en la que se “desmonumentaliza” al principal ícono religioso de Ica, es decir, se le arrebata la condición de Monumento integrante del Patrimonio Cultural de la Nación al Santuario de Luren, dejándolo desprotegido jurídicamente para su futura demolición y alejando toda posibilidad de recibir ayuda internacional (vía donaciones). Pero tal “desmonumentalización” es solamente para el templo, para la edificación estructural diseñada por el Maestro Cierralta, más no para la arquería edificada ni la plaza circundante, que en conjunto forman parte del Ambiente Urbano Monumental, reconocido en la Resolución Ministerial Nº 1251-85-ED desde el año de 1985. El proyecto alternativo del Obispo, luego de su frustrada Basílica, es intentar un nuevo edificio religioso, ampuloso, con medidas que excedan en largo y ancho al original.

Para hacer este nuevo templo, primero tendrá que mandar demoler al antiguo, al Santuario herido por el terremoto, y tomar parte de la plaza circundante para la ampliación que se pretende -en largo y ancho- y es allí donde vendrá el problema para su Eminencia. Si se lee bien el art. 2º la Resolución 1747-INC señala que: “dejar establecido que por encontrase el inmueble dentro del Ambiente Urbano Monumental de la Plaza del Luren, cualquier proyecto que se proponga deberá ser previamente aprobado por el Instituto Nacional de Cultura”. El proyecto Obispal colisionará entonces contra un lugar que sí tiene protección monumental, (igual que la Catedral) y no se podrá construir nada que exceda al área que tiene el actual templo. Los trámites que estarían realizando círculos cercanos al Obispado ante distintas instituciones tienen un intríngulis difícil de solucionar. Si la pretensión es hacer un templo nuevo, más grande y más ancho, bajo las condiciones dadas, no podrá hacerse. Salvo que el prelado recapacite y decida apostar todo por la Restauración con Reforzamiento del histórico templo, tal como el pueblo de Ica lo viene demandando desde hace dos años. La vida nos da sorpresas, sorpresas tiene la vida.